Violencia obstétrica
Violencia obstétrica: Qué es, cómo reconocerla y cuáles son tus derechos en el parto
El nacimiento de un hijo debería ser una experiencia de cuidado, respeto y acompañamiento. Sin embargo, para muchas mujeres, el embarazo y el parto se transforman en momentos de miedo, desinformación y trato deshumanizado.
A esto lo llamamos violencia obstétrica, una forma de vulneración que ocurre dentro del sistema de salud y que impacta profundamente la experiencia de maternidad.
Hablar de violencia obstétrica no es exagerar. Es educar, prevenir y devolverle a la mujer el lugar protagónico que merece en su propio proceso.
¿Qué es la violencia obstétrica?
La violencia obstétrica ocurre cuando, durante el embarazo, parto o postparto, una mujer recibe un trato que vulnera su dignidad, su autonomía o su integridad física y emocional por parte del personal o las instituciones de salud.
Muchas veces está normalizada y se justifica como “protocolo” o “rutina médica”, pero que sea frecuente no significa que sea respetuoso ni correcto.
La base del cuidado en salud debe ser siempre el consentimiento informado, el respeto y la comunicación clara.
Ejemplos de violencia obstétrica durante el parto
No siempre es fácil reconocerla, porque durante años muchas de estas prácticas se han considerado “normales”. Algunos ejemplos de maltrato en el parto son:
- Realizar procedimientos sin explicar ni pedir consentimiento
- Decir frases como: “No grites, tú quisiste tener hijos”
- Minimizar el dolor o las emociones de la mujer
- Impedir la presencia de un acompañante sin justificación médica
- Realizar tactos vaginales repetidos por distintos profesionales sin necesidad
- Inducir o acelerar el parto sin explicar riesgos y beneficios
- Separar a la madre de su bebé sin causa clínica real
Estas situaciones pueden transformar el nacimiento en una experiencia traumática de parto, con consecuencias en la salud mental, la lactancia y el vínculo con el bebé.
¿Por qué ocurre la violencia obstétrica?
La violencia obstétrica tiene raíces culturales y estructurales.
Durante muchos años, el parto fue entendido como un proceso que debía ser controlado por el sistema de salud, más que acompañado junto a la mujer. Esto generó un modelo donde las decisiones se toman sin suficiente información ni participación de la madre.
Cuando la mujer no es vista como protagonista, se debilita su derecho a decidir sobre su propio cuerpo.
Derechos de la mujer en el parto
Conocer tus derechos en el parto es una forma de prevención. Toda mujer tiene derecho a:
✔ Recibir información clara y comprensible
✔ Aceptar o rechazar procedimientos médicos
✔ Estar acompañada por quien ella elija
✔ Ser tratada con respeto, sin burlas ni juicios
✔ Que su dolor físico y emocional sea tomado en serio
El parto no es solo un evento clínico. Es una experiencia vital, emocional y profundamente humana que merece cuidado integral.
Cómo prevenir la violencia obstétrica
La información es una herramienta poderosa para vivir un parto respetado.
Algunas acciones que pueden ayudarte:
- Prepararte con educación prenatal basada en evidencia
- Elaborar un plan de parto donde expreses tus preferencias
- Elegir un equipo de salud que escuche y respete tus decisiones
- Asistir con un acompañante informado que pueda apoyarte
No se trata de desconfiar del sistema de salud, sino de participar activamente en tu proceso y ejercer tu derecho al consentimiento informado.
En Flor de Lotus promovemos un parto respetado
En Flor de Lotus creemos en mujeres informadas, decisiones compartidas y atención de salud centrada en el respeto.
Hablar de violencia obstétrica no busca generar miedo, sino conciencia. Porque cuando una mujer conoce sus derechos, cambia su experiencia… y también cambia la forma en que la atendemos.
La maternidad merece ser vivida con seguridad, dignidad y acompañamiento real.